La belleza en la publicidad y el marketing representados en hombres y mujeres decididos a mostrar las bondades de los productos. Sin embargo, no es posible calcular el efecto de su uso.
Evaluación
El desfile de mujeres con ceñidas ropas, pequeñas minifaldas, mucho brillo y marcas impresas en casi todo el cuerpo. Las cámaras, los flashes y los ingeniosos souvenirs son los elementos del concepto de una mujer, que con producto en mano ha tomado el nombre de anfitriona. Una bella variante del marketing.
Las investigaciones científicas demuestran que la toma de decisiones es una mezcla de emociones con razones; entonces, de allí viene la idea de crear experiencias dentro de la publicidad. El origen del anfitrionaje es la demostración de la utilidad de un producto en un modelo.
A partir de allí, todo empezó a virar hacia el marketing de experiencias. Fue cuando las marcas decidieron destinar de su presupuesto publicitario, un porcentaje para generar experiencias dentro de las mismas campañas.
¿Se puede medir esto? Lamentablemente, la respuesta es no, pero intuitivamente las marcas lo hacen, afirma Alejandro Tripoli, director de la Agencia 121.
La idea es que el mensaje que transmitan las anfitrionas tengan un efecto multiplicador en beneficio del producto. Las empresas deberán ser muy cuidadosas en preparar los eventos en que aparecen sus productos, cada detalle, y en asegurar que el producto sea reconocido por los asistentes e incluso aceptado.
Cuestión de organizar
Es una asignatura pendiente optimizar el dinero que se gasta en eventos de este tipo. Sin embargo, en otros mercados hay más intentos de querer encontrar cifras concretas, lo hacen, por ejemplo, con un cupón donde te piden una respuesta, lo hacen a través del e-mail, o con el celular donde te piden un mensaje de retomo. En el futuro, si los presupuestos se angostan, la gente te va a pedir cuentas de cuánto retorno te va a generar esto.
Victoria Morillo, gerente comercial del Grupo Latino Media, afirma que las mediciones estadísticas exactas en eventos de anfitrionaje no existen.
Sin embargo, hay muchas formas de medir el impacto que tuvo un evento en que se contrataron anfitrionas. Depende mucho de qué es lo que tenga la empresa, puede ser el número de veces que se ingresó a su página web, tal vez mayores ventas en el punto donde estuvo la anfitriona. Sin embargo, en el país no se hace mucho este tipo de evaluación. Las hacen internamente los mismos clientes y la agencia, a partir de allí se sabe qué cantidad de gente se pudo contactar por día, cuanto merchandising entregó.
Un acercamiento a la medición
- Las empresas solicitan informes sobre la ubicación, la hora, la cantidad de gente que interactúa en el evento, a cuánta gente le diste a probar el producto, o a cuánta gente le regalaste el merchandising. Además, piden fotos de lo que se está haciendo.
- Lo que normalmente se mide en publicidad es el costo de la acción, por el alcance que va a tener. De allí se saca más o menos el costo por contacto.
- Calculando en cuantas personas podemos impactar, nos proyectamos para que ese porcentaje de gente que tuvo la experiencia de la marca pueda convertirse en los voceros del producto, y en función de ello se estima cuánta gente podría saber de mi marca.
- Antes de organizar un evento con anfitrionas, se tiene que calcular el costo por contacto. Por ejemplo, una modelo me cuesta US$ 100, puede causar impacto en 100 personas en un día, entonces, eso me costó US$ 1.00 por persona, pero si causé impacto en 1,000 personas, eso me costó US$0.10. De allí la importancia de la organización del evento y la buena elección de las anfitrionas.
Cifras
- Hasta 120 dólares puede ganar por evento una anfitriona.
- 3,000 dólares puede cobrar una anfitriona experimentada.
- 11 es el número de eventos en que en una semana puede participar una modelo.
- 10 años es la edad en la que muchas modelos inician su carrera en el mundo del anfitrionaje.
- 30 agencias de modelos hay en Lima.
Fuente: Gestión - 31/03/2009.





