Lo que me sorprendió de las llamadas fue oír cómo mucha gente tiene una idea en borrador de lo que quiere hacer y cuánto le cuesta aterrizarla. El Perú es uno de los países con mayor número de emprendedores, pero podrían ser más si se contara con algunas sencillas herramientas de gestión.
Para comenzar una empresa no hay nada mejor que hacer un pequeño y práctico plan de negocios. Hay un sinfín de sitios en la web y textos que están orientados a pequeños empresarios. Las pequeñas empresas en el país surgen de una intuición y ganas (lo cual es básico y necesario), pero muchas veces se pasa de esta idea vaga a poner, de frente, lo que se cree que es un negocio. El problema es que, así como somos campeones poniendo pequeñas empresas, somos líderes en cerrarlas.
Dentro de un plan de negocios, una de las primeras actividades consiste en hacer un análisis de mercado, donde la investigación cumple un rol importante. Muchos dirán que eso implica una inversión que no se está en capacidad de hacer o que se prefiere destinar ese monto al negocio mismo. Sin embargo, invertir en esta fase puede ser vital.
En investigación de mercados siempre se dice que los datos pueden surgir de dos fuentes básicas: primarias y secundarias. Las primarias son las encuestas, focus group, todo aquello que sea preguntar u observar a la gente con relación a lo que hace, dice y quiere. Puede ser de gran ayuda visitar y conversar con los vecinos de donde piensa poner su negocio. Observar a la competencia y conversar con sus clientes orientará mucho.
Algún sistema de recojo de información de sus primeros clientes puede ser fundamental desde el comienzo. Estos puntos de vista serán útiles al diseñar o ajustar su propuesta de valor. Abundan fuentes secundarias en la web y en bibliotecas. A las ganas, que son fundamentales, hay que ponerle cabeza fría.
Por: Hernán Chaparro, Psicólogo social
Fuente: El Comercio - 01/02/2010




