Encuentro sexual: activadores e inhibidores

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El encuentro sexual puede tener activadores o inhibidores, que benefician o perjudican la relación. Te decimos qué cosas evitar y cuáles cultivar.

¿Cuáles son las razones erróneas que impulsan el encuentro sexual?

-Obligación: El marido, por ejemplo, llega entusiasmado. Su mujer está cansada porque los últimos días atendió a su hijo con varicela. Lo único que desea es dormir. Sin embargo, ante la propuesta de su marido, se aviene y "cumple con sus obligaciones". En este caso, el sexo pierde la espontaneidad y el juego.

-Magia sexual: Algunas parejas, en lugar de conversar y aclarar el panorama, usan el sexo como un cicatrizante. Por más que la escena sexual resulte, las llagas continúan abiertas. La sexualidad no es una panacea que todo lo cura, porque para lograr una entrega positiva se necesita un buen vínculo.

-Hazme el favor: Tenemos infinitas maneras de conseguir lo que deseamos, sin por ello tener que recurrir al sexo para lograrlo.

-Poder: Existen algunas relaciones sin emoción, acrobáticas, donde uno solo desea mostrarle al otro lo bien que sabe hacer el amor. El énfasis está en que el hombre —generalmente— se siente poderoso frente a la mujer. Faltan todos los ingredientes, desde la calidez hasta la entrega, para compartir un buen momento, lejos de las competencias.

-Venganza: Muchas veces se usa el sexo como venganza: desde negarse a tener relaciones como castigo, hasta dejar de tomar anticonceptivos para quedarse embarazada en una relación que ya no funciona. Generalmente el deseo de venganza es autodestructivo y daña al que, consciente o inconscientemente, lo ejecuta.

-Buscando afecto: Muchas mujeres se enredan en una situación sexual porque necesitan afecto, mimos y abrazos. Confunden ambas situaciones y pueden no disfrutar del sexo porque estaban buscando otra cosa. Si logramos discriminar entre una situación y otra, podremos gozar cuando realmente nos sintamos excitadas por alguien.

¿Y cuáles son las cualidades del buen sexo?

-Intimidad: Compartir nuestras emociones de la misma manera que compartimos nuestros cuerpos.

-Honestidad: Mostrar nuestros deseos y necesidades sin fingir lo que no sentimos.

-Sensibilidad: Captar lo que a nuestro compañero le agrada y preguntarle lo que necesita.

-Confianza: Confiar en el otro y tener confianza en sí misma.

-Tiempo: Un buen encuentro sexual requiere tiempo y energía.

-Espontaneidad: Contactar con nuestros sentimientos sexuales, deseos y fantasías y no temer expresarlos.

-Creatividad: Ser ingeniosos, experimentar, jugar y explorar es la clave del buen sexo.

-Amor: El amor es un factor muy importante en una buena relación sexual. Colorea todo con un matiz único. Cuando nos enamoramos, los encuentros sexuales nos permiten expresar lo que sentimos. Es y seguirá siendo el mejor afrodisíaco.

Por: Diana Resnicoff

Fuente: Hablemos de sexo