¡Anímate a tocarte frente a él!

Tabú
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Sabemos que las mujeres también nos masturbamos, ¿pero probaron hacerlo delante de su pareja? A los hombres les fascina, y es una opción ideal para variar un poquito la rutina sexual, ¡y ponerle mucha sazón!

A ellos les encanta, pero a nosotras nos da un poco de vergüenza, al menos las primeras veces. ¿De qué estamos hablando? Pues de una práctica muy, muy sexy; ¡de masturbarnos frente a ellos! En general, a las mujeres no nos gusta ver cómo se masturba nuestro chico, ¡pero a ellos les fascina ver cómo nos tocamos! ¡Se sienten como si estuvieran protagonizando una película erótica!

Es cierto que es una práctica que no hacemos cada vez que tenemos relaciones, y que nos sentimos más cómodas cuando hay cierto grado de confianza con el otro, ¡o cuando estamos con una pareja que enciende nuestro deseo al máximo! Por eso, puede ser una práctica reservada para ciertos momentos especiales, para esas veces que deseamos sorprenderlo y variar un poquito nuestra rutina sexual.

Si no están acostumbradas a tocarse de vez en cuando, la primera recomendación es que, antes de lanzarse a la aventura y hacerlo frente a él, practiquen cuando se encuentran a solas. Autoexplorándose, descubrirán de qué forma les gusta más y se sienten más sexys. Hay quienes prefieren estimular sólo el clítoris, mientras van alternando con caricias por el resto de la vagina. Como también hay quienes disfrutan más estimulando el Punto G, para lo que es necesario introducir los dedos dentro de la vagina. Una vez que encuentren la manera que más las excita y se sientan cómodas haciéndolo, pueden dar el segundo paso: ¡hacerlo frente a él!

Pueden pensarlo como parte del juego previo, y quedarse a mitad de camino, o alcanzar el Gran Ooh. Pero tengan en cuenta que a ellos les encantará ver cómo llegamos hasta el final.  Si les da un poco de pudor, no es necesario que lo hagan como en una película porno, en la que toman distancia para que ellos puedan ver absolutamente todo. Pueden hacerlo mientras se encuentran encima de su pareja, incluso puede ser muy sexy si se dejan la ropa interior puesta. Eso sí, ¡deben estar dispuestas a dejar alguna lucecita encendida!

Una buena idea para que todo esto resulte más fácil, y su deseo se encienda rápidamente, es recurrir al órgano más sensual de todos: ¡el cerebro! Cierren los ojos y busquen en su imaginación esa fantasía que tanto las excita o recuerden ese pasaje de su libro erótico preferido, ¡y siéntanse  su protagonista! Verán cómo en cuestión de segundos, la vergüenza pasa a un segundo plano, ¡y sacan esa Afrodita que vive dentro de ustedes!

¿Alguna vez te tocaste frente a tu pareja? ¿Cómo fue tu experiencia? Cuéntanos!!!

Por: Alessandra Rampolla