Es muy importante poner atención y detenernos a leer la información nutricional de las etiquetas de los productos que adquirimos, ya que podemos obtener información valiosa para nuestra dieta. Puede ayudarnos a seleccionar adecuadamente los productos que compramos; en muchas ocasiones nos vamos con la primera impresión pensando que estamos consumiendo el producto más adecuado y sano, pero resulta que no es así por lo que debemos cambiar de opción. Tomarnos 3 minutos para leer las etiquetas nos ayuda a saber realmente qué estamos comiendo.
Por ejemplo, si nos encontramos en un régimen alimenticio para bajar de peso, deberíamos estar buscando productos que contengan menos grasas saturadas y azúcares. Ahora, si estamos en un plan de entrenamiento para ganar masa muscular o para una competencia, buscaremos productos ricos en carbohidratos complejos y proteínas.
Si tenemos alguna enfermedad como diabetes o somos propensos a ella tenemos que fijarnos que sean productos ricos en fibras y sin azúcar. Si padecemos alguna intolerancia o alergia a dicho producto, la información que nos dan es valiosa para evitar consumir un producto que no debemos. Las etiquetas nos informan los nutrientes que poseen el producto y cantidades, nos indican calorías, grasas, azúcares, etc. Pon especial atención a:
• Tamaño de porción.- Es la cantidad correcta que debes consumir, un envase por lo general contiene más de una porción. Siempre verifica bien cuál es la porción que te corresponde.
• Calorías.- Lo encontrarás expresado en kilo calorías y se refiere al aporte energético en una porción.
• Total de grasas.- Aquí encontrarás información sobre las grasas sanas (mono y poliinsaturadas), las que no lo son tanto y que debemos limitar su consumo (saturadas) y las que debemos evitar al 100% las trans, ya que éstas elevan el colesterol malo “DHL” y bajan el bueno “HDL”.
• Colesterol y sodio.- Estos son elementos que debemos tratar de evitar pues en exceso causan enfermedades cardiovasculares.
• Total de carbohidratos.- Son los azúcares, almidón y fibra vegetal. Verifica sobre todo el tipo de azúcares añadidos al producto; otros nombres para el azúcar pueden ser jarabe de maíz en fructuosa, jarabe de maíz o endulzante, azúcar morena, jarabe de arroz integral, caña de azúcar, concentrado de jugo de frutas, miel, melaza, dextrosa, glucosa y sacarosa.
• Proteínas.- Son importantes para el desarrollo de músculo; principalmente las encontrarás en productos lácteos, cárnicos, frutos secos y tofu.
• Ingredientes.- Habla de qué está compuesto el producto, esto nos indica que contiene lo que compras.
• Grasa reducida, bajo en grasa, light, etc.- Son leyendas que a menudo encontrarás en las etiquetas y no necesariamente nos habla de que estamos adquiriendo un producto sano.
Ahora, quiero hacer hincapié en algo que es importante fijarnos a la hora de comer; es lo relacionado al término PORCIÓN. Tenemos la mala costumbre de servirnos de manera muy abundante, tanto cuando comemos en nuestra casa como cuando comemos fuera de ella; estas porciones superan por lo general nuestras necesidades nutricionales (sobrealimentación). Te invito a seguir los siguientes consejos que te serán de utilidad para reeducarte y combatir este mal hábito que solo nos provocará obesidad:
- Cuando asistas a un restaurante trata de compartir platos o bien comer la mitad y el resto pídelo para llevar.
- Observa tu plato detenidamente antes de comenzar a comer y piensa que esa porción entrará a tu estómago, si está grande es momento de reducir la porción.
- Cuando realices tus compras hazlo siempre con una lista en la mano y no compres NADA más que no se encuentre en la lista, ¿ok?
- Si compras alimentos en empaques grandes, en cuanto llegues a casa raciónalos en envases pequeños y refrigéralos.
Para que te des una idea sobre las medidas, estas comparaciones que a continuación te menciono son universales y te ayudarán a calcular tus raciones; esto no es tan complicado como parece, sólo es cuestión de irnos reeducando para dejar atrás los malos hábitos.
Una cucharadita equivale a 5
Una cucharada equivale a 15ml
Un vaso o taza equivale a 240ml
½ taza equivale a 8 cucharadas
Tu puño cerrado equivale a una taza
La palma de tu mano equivale a 100gr.
Lograr adquirir una nueva conducta en la alimentación requiere de un cambio paulatino de actitud frente a la comida. Sé más consciente de que solo tienes un cuerpo y lo tienes que cuidar, trata día a día de mejorar tu estilo de vida y lograrás resultados maravillosos que te sorprenderán. Mantener un peso adecuado nos asegura una vida con menos complicaciones de salud.
Recuerda… ¡tú generas el cambio!
Por Gabrimar Lascurain





